jueves, 6 de abril de 2023

 LA VERDAD SOBRE LA CRISIS DE UCRANIA 2022

Por Iván Oré Chávez
Una vez independizada Ucrania a la caída de los soviets en 1991, este país artificial mantuvo su unidad territorial culturalmente heterogénea sirviendo de Estado tapón entre la Unión Europea y la Federación Rusa. Por lo tanto, al ser una sola unidad territorial y no un conjunto de Estados su política fluctuó entre los gobiernos prorrusos y proeuropeistas. La inclinación decisiva se dio el 2013 con el golpe de Estado auspiciado por la elite globalista denominado como Euromaidán (Europlaza) o la Revolución de la Dignidad de tendencia europeísta y nacional socialista. El detonante del Euromaidán fue el hecho de que el día anterior el 20 de noviembre, el Gobierno de Ucrania había suspendido la firma del Acuerdo de Asociación y el Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea (UE). Los protestantes del euromaidán fueron los eurodignos estudiantes universitarios, unidos al grupo paramilitar ultra-nacionalista neonazi de extrema derecha Pravy Sektor (Sector Derecho) y el Partido Social-Nacional de Ucrania parlamentario de extrema derecha rebautizado como Svoboda (Libertad). Estos movimientos abogan por la descomunizacion y la ucranizacion del país, podando todo aquello que no sea “ucraniano”, lo cual implica una hostilización cultural, económica y física hacia poblaciones rusas, bielorrusas, búlgaras, armenias, moldavas y tartaras preexistentes a la independencia del país. Los rusos son el principal grupo étnico no ucraniano por lo que son el primer blanco del racismo ucraniano de la extrema derecha de Kiev. La hostilización cultural significa prohibirles su idioma y costumbres, la hostilización económica en negarles el acceso a sus cuentas bancarias muriendo muchos por no poder comprar sus medicinas, y la hostilización física en las incursiones paramilitares de la derecha racista ucraniana contra “los otros” en sus villas y ciudades. Todo mientras el “mundo libre” de la UE y OTAN miraban hacia otro lado.
Por presión de estas protestas, el presidente Yanukóvich sería derrocado y reemplazado el 2014 por el magnate Poroshenko, cuyo gobierno el segundo más corrupto de Europa apoyaba la integración con la Unión Europea y el hostigamiento a las poblaciones prorrusas de Donetsk y Lugansk. Estos grupos fascistas iniciaron las hostilidades militares, paramilitares y etnoculturales contra las poblaciones de habla rusa que se concentraban en las repúblicas ucranianas de Crimea, Donetsk y Lugansk. Crimea realizo un referéndum el 2014 para unirse a Rusia y así dejar de ser parte del gobierno nazi-fascista de Kiev. El 2014 inicia la Guerra del Dombas contra el gobierno neonazi de Kiev dando por resultado la proclamación de la Repúblicas Populares de Donetsk y de Lugansk, con una población de mayoría de habla rusa.
El 17 de febrero de 2015 el Consejo de seguridad de las Naciones Unidas mediante Resolución 2202 aprobó en su 7384ª sesión hacer suyo el “Conjunto de medidas para la aplicación de los Acuerdos de Minsk”, aprobado y firmado en Minsk el 12 de febrero de 2015 entre la Unión Europea, Ucrania y la Federación de Rusia. Estos acuerdos de MINS decían en su punto 10 lo siguiente: “Todas las unidades armadas y equipos militares extranjeros, así como los mercenarios, se retirarán del territorio de Ucrania bajo la vigilancia de la OSCE, y todos los grupos ilegales deberán desarmarse”. La OSCE es la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa que mantiene relaciones de cooperación con la ONU y sus organismos vinculados que son la Unión Europea y la OTAN. Por lo tanto, las tratativas del gobierno ucraniano para integrarse a la OTAN, vulneran los acuerdos de Minsk puesto que dejan la puerta abierta a la invasión por las buenas de Ucrania por parte de una potencia macrorregional mediadora (UE-OTAN) que termina parcializándose. El punto 8 se origina en la hostilización económica del régimen neonazi de Kiev contra sus ciudadanos: “Ucrania reinstaurará el control de todo su sistema bancario en las zonas afectadas por el conflicto, y posiblemente se establecerá un mecanismo internacional para facilitar esas ayudas”.
El punto 11 del acuerdo decía “En Ucrania se llevará a cabo una reforma constitucional con la entrada en vigor de una nueva constitución a finales de 2015, uno de cuyos elementos principales será la descentralización (y en la que se hará referencia a las características especiales de ciertas zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk, sobre las que deberá llegarse a un acuerdo con representantes de esas zonas), y la aprobación de leyes permanentes sobre el estatuto especial de ciertas zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk, en consonancia con las medidas establecidas en la nota de pie de página hasta finales de 2015”. Estas notas mencionan el derecho a la libre determinación lingüística y la participación de órganos de autogobierno local en el nombramiento de los jefes de órganos fiscales y tribunales en ciertas zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk. Hasta la fecha el gobierno de Ucrania no ha efectuado ninguna reforma constitucional ni dado cuenta de sus avances. https://undocs.org/pdf?symbol=es/S/RES/2202(2015)
A Poroshenko remplaza su sucesor en 2019, el actor cómico de origen judío Zelenski (la minoría judía no es perseguida ni hostilizada por los racistas fascistas ucranianos de la elite de Kiev, más bien parece liderarlos) quien durante su campaña presidencial expreso su tendencia a apoyar que Ucrania se convirtiera en miembro de la Unión Europea y la OTAN por el 2024 dijo literalmente que esta integración es “la elección del Euromaidán y el curso que está consagrado en la Constitución, además, es un instrumento para fortalecer nuestra capacidad de defensa". Zelenski representas estas corrientes neonazis enquistadas en el gobierno de Kiev desde el Euromaidan.
Se dice que Kiev es la cuna de la civilización rusa. La verdad no es así. El fundador de la dinastía de príncipes rusos, Rurik era un varego vikingo que reino en Novgorod en 862 y nunca ejerció su dominio sobre Kiev. Muere el 879 y es sucedido por su cuñado Oleg quien funda la Rus de Kiev el 882 mudando aquí la capital dando inicio al apogeo. En 1097 inicia la decadencia al fragmentarse feudalmente el principado en otros principados regidos por miembros de la dinastía Rurik. En 1237 los mongoles de Gengis Kan desolan las estepas del sur destruyendo Kiev después de aniquilar al 90% del ejército ruso, reduciendo a sus 8 millones de habitantes a medio millón de refugiados. La Kiev de la cual hablan los gobernantes rusos para justificar históricamente la invasión no existe, y solo ha quedado la Kiev post soviética ucraniana.
Cuando cae Kiev aparecen otros Estados en su lugar: 1) la Republica boyarda aristocrática de Novgorod al norte, 2) el principado de Moscú gobernado por los Rurik al sur de los bosques frente a las estepas dominadas por los mongoles, 3) el reino de Rutenia que logra anexarse lo que queda de la ciudad de Kiev pero cuya rama Rirukida se extingue en 1362, y 4) el gran ducado de Lituania que hablaba el idioma proto ucraniano y logra en la Batalla de las Aguas Azules en 1362 tomar el control de las zonas de Kiev y Rutenia, liquidando el ducado de Kiev en 1394, posteriormente Lituania se uniría a Polonia en la Republica de las Dos Naciones, hasta que en 1555 los cosacos fundarían en la isla de Jórtytsia la Republica pirata del Hetmanato Sich de Zaporozhia, la cual se independizaría de la Mancomunidad polaco lituana en 1648 anexándose lo que quedaba de la ciudad de Kiev. Esta república se integraría al Zarato ruso en 1654 mediante el tratado de Pereyáslav donde hubo necesidad de hacer una copia en cada idioma pues la divergencia cultural idiomática entre el ruso y el ucraniano fue tal que no se podían entender a pesar de ser lenguas eslavas.
Durante el Imperio de los zares Kiev pudo alcanzar la población de 40 mil habitantes desarrollando una adecuada infraestructura de desarrollo urbano, bajo la rectoría de una burocracia rusa. En 1917 cuando cae el Imperio zarista, se funda el segundo Hetmanato, el cual cae bajo el poder bolchevique el 1922 instaurándose la Republica socialista soviética de Ucrania, durante la cual la migración rural a la ciudad termino ucranizando Kiev. La Ucrania propiamente dicha es como su nombre significa, la frontera, las lejanías, una pequeña porción del territorio de la Ucrania actual. En 1930 la nomenclatura de los soviets saqueo los recursos agrícolas de Ucrania para hacerse suntuosos banquetes causando la masacre de Homolodor, devastando la intelectualidad ucraniana y estableciendo colonos rusos en el oriente donde están las actuales republicas de Donetsk y Lugansk, mientras que el oeste los soviets regalarían a la Republica Socialista de Ucrania territorios extensos poblados por etnias de origen no ucraniano.
La humanidad no aprende, en Ucrania su juventud cojudigna, marcho junto con los neonazis ucranianos, que buscaban la limpieza étnica de todo lo no ucraniano, aminoraron esa situación, pensaron que su elite política y grupos paramilitares solo hostilizarían a los no ucranianos, y miraron de reojo, hablaron a media voz cuando se volvieron evidentes los abusos contra las poblaciones rusas en Crimea y el este de Ucrania, mientras que sus delirios supeheroicos le hacían arengar frases libertarias. Estos cojudignos de las estepas buscaron su integración a la Unión Europea, organismo totalitario gobernado por una nomenclatura comisarial de un micro gabinete que escoge de entre ellos al gobernante máximo de la Unión. El mismo sistema que tenía el régimen comunista del cual dicen pretender alejarse. Ahora estos cojudignos van a tener que enlistarse bajo amenaza de muerte bajo las ordenes del ejercito dominada por la alta jerarquía de la extrema derecha neonazi de Kiev. Es lo que aplaudieron. Me pregunto si nuestros antiheroicos cojudignos peruanos que marcharon del lado de la cúpula caviar y la izquierda ultrafundamentalista pro terrorista comunista necesitarán sudar su propia sangre cuando resulta mas inteligente aprender de los demás.


 LA NUEVA NOBLEZA COMUNISTA PERUANA Y EL PRINCIPADO DE SARRATEA.

Por Iván Oré 16.04.2022
Los cortesanos comunistas están listos para establecer su nueva nobleza, no son salidos de palacetes burgueses, ni casonas señoriales, ni mucho menos de departamentos residenciales frente al golf. Esta nueva nobleza que hacen séquito a la dupla engemelada de Castillo y Cerrón, es gente como todos nosotros, solo que ahora esta sintiendo el gusto de comer carnes finas en un palacio, son los nuevos cenicientos del dinasta chotense Príncipe de Sarratea. El hecho es que hasta el ficticio Huicho Domínguez tiene mas clase que toda esta amorfia de aventureros políticos.
La forma como esta nueva nobleza de alucinados de este gobierno de izquierda desprecia, basurea, insulta y menosprecia al pueblo peruano es demasiado descarada. Ni un oligarca llegaría a tanto clasismo y desprecio hacia la gente. Estos nuevos aspirantes a ricos han superado a los oligarcas a quienes quieren emular. Frases burlescas contra el pueblo como “hemos venido de las cuarentenas ya la población ha aprendido a cómo movilizarse en las calles”, mencionada por un ministro del régimen en alusión a que este gobierno comunista decreto un toque de queda de una media hora a otra al publicarlo a las 11.30 de la noche en pleno día laborable en un país donde mas del 60% de los peruanos viven del día a día. Además, en cuarentena de marzo del 2020 que se decreto de una hora a otra, muchos tuvieron que regresar a sus pueblos y villas a pie caminando decena de kilómetros.
Otro miembro de la corte comunista de Castillo-Cerrón se expreso de una forma que se esperaría más de un rancio barón del azúcar que del titular de la cartera de Justicia y Derechos Humanos: “El ciudadano que no acata simplemente tiene que entender que en el país hay normas, que hay un estado de derecho, y están con una disposición dada por mandato constitucional, y seguro se tendrán que someter al arbitrio del orden público. No queda otra salida. No creo que se queden sin comer porque es un día”. Esta cúpula comunista tiránica quería hacer creer a la gente en base a un informe secreto mandado hacer a pedido, que iba a suceder un evento catastrófico, apocalíptico y desastroso por lo que decreto el confinamiento domiciliario aun contra lo mas humilde del pueblo que come comprando del dinero que logra conseguir ese día. Pero parece que este nuevo cortesano palaciego no entiende la realidad del pueblo o lo más probable es que disimule que alguna vez estuvo ahí.
Otro sujeto del circulo palaciego, la mano derecha de Castillo, salió a decir que: “No veo tanta escasez en los mercados, ahí está el pollo. Lo que pasa es que ha subido el precio. Los precios por ley no los podemos bajar. Hay que consumir pescado que tenemos en bastante cantidad". Ni a María Antonieta de Austria se le hubiera ocurrido una frase como esta. Para este maestre palaciego como el mar de Grau tiene mucho pescado, hay que preferirlo al pollo. Lo que no sabe este personaje es que los enormes desiertos costeños albergan inmensas granjas avícolas, pues pollo también tenemos en cualquier cantidad. Es su gobierno mediocre el que hace encarecer los precios, pues esta cúpula esta cómoda consumiendo carnes finas en un palacio. Ellos mismos provocan con su mediocridad el aumento de precios y ellos mismos te dan la solución: Una nueva Constitución donde puedan enquistarse garrapatezcamente del sudor y sangre del pueblo peruano. Mas de un ignorante y resentido social caerá en las garras de esta cúpula de buscavidas.
Pero la frase roja que superó a todas fue la del encargado de la defensa, una frase que ni siquiera se le hubiera imaginado decir al cancerbero de la república aristocrática de inicios del siglo XX; “Son cuatro muertos, nada más”, incluyendo entre los finados a un niño pre púber que salió a las calles porque su familia con su padre inválido no tenía para comer; el palaciego lo dijo mientras estaba rodeado de su guardia de seguridad, así cualquiera se hace el valiente para menospreciar las vidas de los peruanos en plena calle llena de gente pidiendo que los dejen trabajar para poder comer. Este ministro no actúa como si estuviera encargado de la defensa del pueblo, al contrario, solo parece defender a una cúpula de recién salidos de la nada que hacen de hambreadores y despreciadores del pueblo peruano.
Ahí tienen a su “Gobierno del Pueblo”. O que esperaban, a un Mahatma Gandhi o un Martin Luther King quizá. Si es así, el pueblo debería conocerse mas a sí mismo, pues nada de eso tendrán, sólo conseguirán a lo peor del pueblo dispuesto a enquistarse en el poder para no volver a regresar de donde salieron. Y para enquistarse degradarán al pueblo, lo hambrearán y harán que el pueblo se enfrente entre sí creando fantasmas como el “monopolio”. Que fácil resulta para estos tipillos someter a un pueblo expuesto a una propensión hacia la cobardía, la corrupción y la ignorancia.


 EL TIMO COMUNISTA DE LA ASAMBLEA PROSTITUYENTE.

Por Iván Oré
El 25 de abril de 2022, Pedro Castillo, cuestionado presidente comunista del Perú por no mediar las pruebas para afirmar categóricamente su legitimidad para gobernar, ingresa al congreso el Oficio 114-2022-PR por medio del cual presenta el proyecto de ley 02840-2022-PE titulado “LEY DE REFORMA CONSTITUCIONAL QUE AUTORIZA SOMETER A REFERÉNDUM LA CONVOCATORIA DE UNA ASAMBLEA CONSTITUCIONAL PARA ELABORAR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ”.
El objetivo de la corrupta cúpula comunista es tener mayor margen de acción para sus negocios. Acordarse que los sobrinos del presidente y su mano derecha Bruno Pacheco están pedidos por la justicia, y últimamente toda la ciudad se llenó de efectivos policiales dándoles cacería. Adviertan que donde quiera la corrupta cúpula comunista impone su asamblea constituyente termina gracias a eso, con carta blanca para hambrear, robar y asesinar al pueblo. Este proyecto de Constituyente está hecho sin ningún tipo de rigor técnico, comprendiendo tonterías y engaños para someter la libertad del pueblo mientras un grupete ordinario de buscavidas se regocija comiendo carnes en finas en un palacio.
El proyecto del PROSOR se copia el guion básico usado por las corruptas, hambreadoras y genocidas cúpulas criminales comunistas castrochavistas que someten a los pueblos boliviano, venezolano y nicaraguense, mientras se cuida de no mencionarlos en su proyecto y sólo nombra reformas en países democráticos del siglo pasado.
El proyecto inserta un nuevo artículo, el 207 – nuestra actual constitución tiene 206 artículos – y el solo título da a notar que quienes lo redactaron tiene la misma capacidad intelectiva de este PROSOR de dudosa legitimidad democrática “PROYECTO DE LEY DE REFORMA CONSTITUCIONAL QUE AUTORIZA A SOMETER A REFERENDUM LA CONVOCATORIA DE UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE PARA ELABORAR UNA NUEVA CONSTITUCION POLITICA DEL PERU”. Sucede que el objeto de su reforma no es materia de referéndum, para esto se someten leyes, no actos políticos.
El artículo 206 establece que es el congreso el encargado de las reformas total o parciales de la constitución. Pero los comunistas no quieren que se haga de este modo, lo quieren mediante una asamblea constituyente de la que ya intuimos su farandulesco modo de elección. De este modo los comunistas quieren sustraer al pueblo de su derecho a gobernarse por una Constitución, puesto que, al proponer su Asamblea constituyente, están sustrayendo esta atribución de la que ahora tiene cada uno de los millones de ciudadanos de proponer por su cuenta ante la ciudadanía sus proyectos de constitución. Y como son unos ignorantes en temas constitucionales, en su proyecto nunca sustraen al Congreso de efectuar reformas totales.
Además, este proyecto demuestra una suma ignorancia respecto a la naturaleza del referéndum, debido a que ignora cuales son las materias objeto de esta institución. El proyecto habla de un referéndum para una convocatoria a asamblea constituyente, esto debido a que el pueblo les ha negado las firmas para pedir la instalación de una constituyente. No pudieron conseguir las firmas, entonces los comunistas con Pedro Castillo a la cabeza ante la negativa del pueblo que rechazó darles su respaldo para su constituyente ahora presentan su proyecto de ley en contra de la voluntad y los intereses del pueblo peruano, y a favor de enquistarse garrapatezcamente en el poder.
La ley de derechos y participación ciudadana – ley 26300 – dice bien claro que son los ciudadanos los que solicitan el referéndum mediante el 10% de los electores y sólo procede para la reforma total o parcial de la constitución, sin embargo, el proyecto no trata de eso, sino de una asamblea constituyente. Un proyecto que trate de una reforma total de la constitución debe incluir el texto total de la nueva constitución a someterse a referéndum, lo cual no es el caso del proyecto antiperuano de la cúpula de palacio. Además, la ley 26300 establece que por referéndum se somete al pueblo la aprobación de leyes, pero el proyecto de Castillo solo somete al pueblo una pregunta sobre la asamblea constituyente, no incluyendo esto ninguna norma o ley que tenga que ser votada por el pueblo.
En resumen, para un referéndum de ley se necesita el texto completo de la Constitución que remplazar a la actualmente vigente, y el texto normativo que será votado. Esto no existe en el proyecto de Pedro Castillo. El PROSOR solo somete el pueblo una pregunta ¿aprueba usted la convocatoria de una asamblea constituyente encargada de elaborar una nueva constitución política? Lo que muestra una gran ignorancia palaciega de esta nueva nobleza comunista incapaz. Es una carta blanca para redactar una constitución a su medida de sus requerimientos como cúpula democida. Frases usadas por sus cenicientos palaciegos como “son sólo 4 muertos, nada más”, “si no pueden comprar pollo, coman pescado que hay en cantidad”, “nadie se muere por dejar de comer un día”, “desde que caminaron kilómetros en la cuarentena ya aprendieron a moverse”; son parte de las directrices del régimen democida comunista instalado en palacio de gobierno.
Además, el proyecto sirve para crear caos en las instituciones, establece engañosamente que dicha constituyente tiene como única competencia la elaboración y aprobación del proyecto de nueva constitución política, pero pone la trampa al decir que los demás poderes no pueden impedir en forma alguna sus “decisiones”. Es decir, esta asamblea comunista corrupta decidirá cuando el congreso, los gobernadores regionales y demás autoridades que no sean del bando comunista están contrariando sus funciones. Los mismo pasó en la Asamblea castrochavista venezolana de 2017 convocada por el dictador Maduro, para neutralizar el congreso con mayoría opositora y destituir fiscales, gobernadores y perseguir a los adversarios del régimen; asamblea que nunca redactó una constitución.
Esta asamblea propuesta por el Partido comunista Peruano Perú Libre estará compuesta por 130 personas, 52 por partidos políticos, 39 por “independientes” es decir gente ligada al régimen corrupto comunista, 33 personas más una octava centésima parte de una persona (33.8 personas) por los pueblos indígenas, en realidad gente sembrada por el régimen, mientras que 5 más la quinta parte de una persona, es decir 5.2 personas, serán afroperuanos ¿votarán más de dos veces? Esto se hace para que mil votos dominados por los comunistas en un lugar alejado puedan equivaler a medio millón de votos en un distrito metropolitano del país. Además de sustraer la votación a los partidos políticos y así dominar el 60% de la asamblea usándola de verdugo para instaurar su dictadura atribuyéndose falsamente el nombre del pueblo.
A los indígenas y afroperuanos los van a constituir en circunscripciones electorales “especiales” es decir “reservas” donde puedan controlar el resultado de sus votos sometidos al terror de las hordas comunistas azuzadores en los pueblos lejanos del país. Los comunistas restablecerán el voto indígena que existió en el país entre 1860 y 1920 por el cual los gamonales impusieron sus mayordomos a las comunidades rurales. Los comunistas serán los nuevos gamonales del siglo XXI.
El precario proyecto de asamblea constituyente para nueva constitución presentado por la tribu comunista castillita no es parte del clamor popular, al contrario, esta propuesta está firmada por un tipillo que se encierra a altas horas nocturnas con burgueses postores funcionarios y proveedores en el avezado barrio de Sarratea a espaldas del pueblo, junto con un acomodado burgués accionista de la oligárquica corporación Credicorp desde un barrio residencial A1 de San Isidro cuya familia pertenece a la millonaria burguesía peruana al ser su empresa relacionada proveedora del Estado. Estos se consideran los promotores del clamor del pueblo peruano, aunque habría de preguntarse si en realidad son promotores de sus propios intereses. Uno temeroso de retornar a la nada y el otro elucubrando más y más.
Por último, Chile está en decadencia justamente por aclamar en los inicios su Asamblea constituyente. Se requiere ser un pueblo casquivano para alegrarse de la desgracia chilena. Ante ello le pregunto a ese hipotético pueblo corrupto, cobarde e ignorante que se regocija en dolor ajeno ¿acaso ustedes tuvieron una educación de mayor calidad que los vecinos del sur? ¿se consideran más honestos? ¿se sienten en serio más cívicos y amantes de su propio país? Mírense bien al espejo y dense cuenta de que la desgracia ajena les caerá con más facilidad y fuerza que aquellos que sembrando más virtudes que ustedes ahora cosechan la ruina mientras sus barrios se decoran con estampados de la hoz y el martillo.


El poder mitológico de Twitter

«Las mentes de las personas no son líneas de código que pueden ser reescritas o alteradas por un virus certeramente apuntado»

Javier Benegas
@BenegasJ
Publicista, escritor y editor. Lo habitual es afirmar que la sociedad es estúpida, aunque eso implique asumir que uno mismo es idiota. Sin embargo, ha sido la sabiduría de la multitud, mediante la prueba y el error, lo que nos ha traído sanos y salvos hasta aquí. Y también será lo que evite el apocalipsis que los nuevos arúspices presagian.

Durante más de una década, las nuevas plataformas tecnológicas de Internet fueron percibidas como extraordinariamente beneficiosas. Youtube hizo posible que millones de individuos accedieran al vídeo hip hop de will.i.am, sin depender de las televisiones y sus rígidas programaciones, y que propagaran el emotivo Yes We Can de la campaña de Barack Obama. Twitter fue el vector clave de la llamada «primavera árabe» y las redes sociales, en general, obraron el milagro de que cualquiera con acceso a Internet, ya fuera en Trípoli, Pekín o Madrid, pudiera difundir al resto del mundo, en tiempo real, lo que acontecía. Y que, a su vez, otros lo rebotaran generando un efecto multiplicador sin límites.

Sin embargo, el idilio con las redes sociales terminó abruptamente en 2016. En ese año, las redes sociales dejan de ser vistas como herramientas democratizadoras globales para ser identificadas como amenazas del orden democrático. El suceso que provocó este giro fue la inesperada victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de ese mismo año. La incredulidad y, sobre todo, el disgusto por este resultado, no tardaron en sustanciarse en una teoría: Trump habría ganado porque las redes sociales habrían alterado las preferencias de millones de votantes.

Empezó así una guerra sin cuartel contra las plataformas tecnológicas y sus máximos responsables, algunos de los cuales se apresuraron a entonar el mea culpa para salvarse de la quema. Como fue el caso de Sean Parker, creador de Napster y primer presidente de Facebook en 2004, que se declaró sinceramente arrepentido de haber impulsado Facebook. Parker desveló que, para enganchar a la gente a la red, era preciso generar descargas de dopamina, breves instantes de felicidad, y que estas descargas corrían a cargo de los Me gusta de los amigos. «Eso explota una vulnerabilidad de la psicología humana», explicó. Y añadió compungido: «Los inventores de esto, tanto yo, como Mark [Zuckerberg], como Kevin Systrom [Instagram], lo sabíamos. A pesar de ello, lo hicimos». También George Soros lanzó la voz de alarma con un artículo titulado The Social Media Threat to Society and Security (La amenaza de las redes sociales a la sociedad y la seguridad), donde, a propósito del maléfico poder de las redes sociales, llegaba a afirmaba que «no sólo está en cuestión la supervivencia de la sociedad abierta; la supervivencia de toda nuestra civilización está en juego».

Por su parte, los medios de información no solo dieron por buena la explicación de la manipulación masiva de los electores a través de las redes sociales, sino que la difundieron con gran entusiasmo, pero fue el documental The Great Hack (El Gran Hackeo), producido y dirigido por Jehane Noujaim en 2019, lo que llevaría la teoría de la conspiración a sus cotas más altas. Hay una frase en este documental que resume a la perfección la idea sobre la que se sustenta esta teoría: «Hay [en Facebook] 2.100 millones de personas, cada una con su propia realidad. Y una vez que todas tienen su propia realidad, es relativamente fácil manipularlas».

A pesar de que la teoría de la manipulación masiva en las redes sociales no se ha demostrado de forma empírica —más bien lo contrario—, se ha establecido como una verdad indiscutible. De hecho, es la pieza de convicción del pánico moral con el que se promueve un control creciente de la libertad de expresión en Internet. Así se explica que la compra de Twitter por Elon Musk, una noticia que antaño se habría circunscrito a la información económica, haya degenerado en histeria colectiva.

Hoy se atribuye a las redes sociales un poder de manipulación que en realidad es residual en comparación con otras formas de injerencia que no apuntan a la base de la sociedad, sino bastante más arriba. La fantasía del gran hackeo si tiene alguna utilidad, además de justificar la creciente intervención de Internet por parte de los poderes públicos, es distraer la atención de otras maneras de torcer la democracia. Formas más directas y eficaces que no necesitan controlar millones de mentes, tan solo comprar determinadas voluntades. Según parece, es lo que habría sucedido en Alemania, dónde han sido las decisiones de un puñado de políticos y activistas, y no la manipulación masiva de las mentes, lo que ha llevado al país a una situación imposible en materia energética.

Este medio se ha hecho eco de un informe publicado en el año 2020 que analiza las organizaciones que operan en Europa financiadas por Rusia, entre las que figuran grupos de expertos y organizaciones no gubernamentales (ONG), y también organizaciones no gubernamentales creadas por el Gobierno ruso. En dicho estudio, se estima que el Kremlin podría haber dedicado 82 millones de euros a financiar ONG europeas para persuadir a los gobiernos de la UE de que paralizaran la exploración y extracción de gas en el continente, dinero al que hay que sumar otros 55 millones anuales para financiar a grupos de expertos europeos que intentan influir en la política de los Veintisiete. Todas estas acciones coinciden sospechosamente con agendas promocionadas desde los gobiernos europeos como la quintaesencia del «desarrollo sostenible».

Según la navaja de Ockham, una hipótesis es tanto mejor cuanto más explica con menos elementos teóricos. Siguiendo este principio, habría que valorar qué amenaza al orden democrático resulta más verosímil: que decenas de millones de individuos, o centenares de millones, puedan ser manipulados en las redes sociales mediante psicografías, mensajes microfocalizados o sofisticados algoritmos, o que un número indeterminado de políticos y activistas, estimulados por incentivos perversos, promuevan ciertas iniciativas.

Las mentes de las personas no son líneas de código que pueden ser reescritas o alteradas por un virus certeramente apuntado. Aunque la gente puede equivocarse a la hora de escoger, no es posible manipularla apretando una serie de interruptores según una secuencia mágica. En política, se puede trabajar para contactar con quien que, en alguna medida, esté predispuesto a apoyar unas ideas, pero no puedes vender lo que se te antoje a quien te dé la gana. Si tal cosa es imposible en el terreno estrictamente comercial, donde se supone que es más fácil influir en las decisiones de los consumidores, más lo será en el terreno de la política con un electorado cada vez más polarizado. Lo que sí sabemos es que cuanto más cerca del poder se encuentra un individuo más posibilidades tiene de corromperse.


La revolución del Bronce en Creta, Sumeria y Etruria fue un polo de desarrollo que atrajo mediante migraciones a grupos humanos dirigidos por señoras lideres de una sociedad matriarcal que aporto la riqueza y el capital necesario para catalizar el desarrollo de estas culturas.

La revolución industrial creó enormes complejos industrial militares que transformaron aledañas aldeas de 200 personas en urbes metropolitanas de cientos de miles de gentes pobres y desposeídas dispuestas a vender su mano de obra por un salario.
Pero la revolución tecnológica será diferente. No atraerá ni a pobres ni ricos, los mantendrá alejados mediante barreras oceánicas naturales o campos artificiales de radiofrecuencia. Las próximas Tecnópolis totalitarias no necesitarán recibir migración humana. En su seno los producirán ecto-génicamente a la medidas de los requerimientos del nuevo tecnopoder.
IVÁN ORÉ


GEOINGENIERIA EUGENESICA Y EL CONCEJO DE POBLACION MADE IN ROCKEFELLER

Por Iván Oré
En 1952 los Rockefeller, representantes de la elite globalista, fundan la Population Council, en español Consejo de Población, para promover políticas de salud anti-reproductiva, es decir regular el ganado humano de pobres para así evitar que esas poblaciones crecientes consuman los recursos que la elite illuminati requiere para implementar su nuevo orden mundial. Para crear un polo de poder tecnológico se requiere ingentes cantidades de recursos y energía. De otro modo la élite no podrá montar el equipo de generadores de plasma, biorreactores de carne sintética, bioplásticos, bio-cueros, ecto-humanos, tener operativa una gama de giga-ordenadores que procesen los datos de la biblioteca genética, la enciclopedia neuro digital, y demás tecno artilugios que demandarán colosales recursos. Por eso la elite mediante su religión ecologista promueve la reducción del consumo iniciando por la cuota del carbono.
El Consejo de Población nace promoviendo abiertamente la eugenesia, entendida esta como el estudio y aplicación de las leyes biológicas de la herencia orientados al perfeccionamiento de la especie humana. La eugenesia implica la cacogenesia, es decir una actitud positiva ante los que “nacen bien” y una postura diferente respecto a quienes “nacen mal”. Un pensamiento propio de la elite, concretándolo con la fabricación de una amplia variedad de anticonceptivos como la T de Cobre IUD, Norplant, Jadelle (Norplant II), y Mirena, causantes de efectos secundarios nada agradables, por lo que su promoción de marketing difiere de sus verdaderos fines políticos de reducción demográfica.
Los Rockefeller nombraron primer presidente de su Concejo de Población al doctor Frederick Osborn, un dirigente de la Sociedad de Eugenesia Americana que escribiera en 1940 el “Prefacio a Eugenesia”. En 1968 el Dr. Osborn escribió: "Los objetivos eugenésicos probablemente serán logrados bajo otro nombre que no será eugenesia". Y es por eso por lo que en el siglo XXI tenemos la ideología de genero, el feminismo, el ecologismo y el transhumanismo, todo promocionado por la elite globalista.
En nuestro país, el capítulo peruano del THE POPULATION COUNCIL se dedica a investigación y desarrollo experimental en el campo de las ciencias sociales y las humanidades, y desde 1987 ha estado por dos décadas a cargo del Dr. F. León, en cuyas investigaciones vemos la marca de origen de la eugenesia: “La radiación ultravioleta disminuida mejora la capacidad cognitiva nacional, la riqueza y las instituciones a través de la salud y la educación”; “La radiación ultravioleta se asocia con los ingresos estatales a través de la capacidad cognitiva compleja en los EE. UU.”; “La radiación ultravioleta está asociada con las tendencias latitudinales en la capacidad cognitiva de los niños blancos en los EE. UU”. “Cómo afecta la altitud sobre el nivel del mar a la inteligencia “; “Raza frente a latitud: su influencia en la inteligencia, las enfermedades infecciosas y los ingresos”; “Cómo influye la geografía en la capacidad cognitiva compleja”; “El decaimiento de este a oeste de los puntajes de matemáticas y lectura en los Estados Unidos: una predicción de la teoría de la radiación UVB “; “Por qué la capacidad cognitiva compleja aumenta con la latitud absoluta”; “Predicción del uso de anticonceptivos a partir de un modelo igualitario de poder general de la mujer en el hogar frente a modelos de poder convencionales y terceras variables”.
Es evidente que una elite en poder de geo armas de guerra climática puede inferir sobre la salud e inteligencia de poblaciones enteras, por lo que, si el capital humano termina fallando, las estructuras políticas, sociales, económicas y culturales, terminarán derribándose sobre si mismas, es el conocimiento el que da poder, antes este se grababa en piedra, pero el nuevo tecnopoder requiere de un tipo especial de conocimiento que recién se esta quemando en bites. 

El Club Antiglobalista: Ucrania y la guerra del Anticristo

POR:
MAURICIO ESCUELA
30 MAYO 2022
En el Foro Económico de Davos, George Soros y Henry Kissinger tuvieron opiniones encontradas en torno al tema de la guerra entre Rusia y Ucrania. Por un lado, el magnate financiero y especulador, amo de la tenebrosa Open Society Foundation, declaró que había que aniquilar a Moscú, bloquearlo y debilitar su potencia. Kissinger, más realista, expuso que tal cosa no era posible y que quizás Kiev deba ir pensando en una salida diplomática aunque ello implique perder territorios. Y es que para muchos analistas serios es obvia la imposibilidad de que la primera potencia nuclear del mundo ceda poder en una disputa que tiene a Ucrania como terreno, pero que se plantea como un conflicto civilizatorio que va más allá y en el cual se decide qué tipo de mundo prevalece.

El politólogo Alexander Dugin planteaba en una reciente entrevista que se trata de una pelea entre dos formas de entender la política: la unipolaridad totalitaria de Occidente y sus poderes y valores (Estados Unidos, la OTAN, las ideologías posmodernas, democracia liberal y mercado desregulado) contra la multipolaridad con proyectos como el nacionalismo ortodoxo euroasiático ruso, el comunismo confuciano chino, el resurgimiento hindú como potencia demográfica, económica y militar y el islamismo de Irán como alternativa al sionismo en el Medio Oriente. Obvio que todos esos proyectos, algunos regionales y otros globales, tienden a configurar un reparto de fuerzas en el cual las ideas de Occidente son vistas, por cuestiones civilizatorias, políticas y culturales, como un neocolonialismo y como enemigas de la soberanía popular, propias de lo que el propio Dugin llama «El Anticristo global». Léase por este último concepto la noción de un enemigo, que va más allá de cualquier determinación religiosa o meramente bíblica. El Anticristo, por ejemplo para Rusia, es un polo de poder que se sirve no solo de la fuerza física sino de las matrices y agencias que imponen un sentido único del mundo, tendente a la destrucción de las identidades humanas y la implantación de un nihilismo relativista que resulta muy conveniente para la manipulación y el control.

En ese contexto, la guerra no es un conflicto local, sino que acontece en una frontera civilizatoria en la cual friccionan los proyectos ruso y occidental, soberanista y globalista, nacionalista y posmoderno-neoliberal. La confrontación refleja la crisis del modelo de la Casa Blanca que requiere de un escenario de este tipo para contener su propia caída como agente detentor del poder absoluto. Y es que en Ucrania no hay una sola identidad, sino dos pueblos que representan ahora mismo a las civilizaciones en pugna. Por un lado los habitantes de la región occidental que son proeuropeos y por otro, los orientales prorrusos. Ello convierte a Kiev desde la propia Edad Media en un mosaico de intereses que a lo largo de la historia representaron un escenario vital y una frontera de choque entre las civilizaciones y los poderes globales. Los británicos libraron una guerra en el siglo XIX en Crimea para frenar la expansión zarista que había desplazado al Imperio Otomano de la región y, a través del dominio de Ucrania, abría las puertas de Europa. Y es que Londres tenía claro que Ucrania era una pieza importante, ya que de su posesión dependía el hecho de que Rusia se posicionara como gran potencia mundial. Esta noción fue heredada por Brzezinski, cuando en la Casa Blanca alentó para un fomento del separatismo ucraniano, con miras a usarlo contra todo proyecto ruso para influir en la política. En ese rejuego, los occidentales desde 2014 apoyaron una facción proeuropea nazi, la cual ha dictado leyes raciales, lingüísticas y étnicas que consideran a la porción eslava prorrusa como una amenaza y por ende susceptible de padecer genocidio. No es que a la OTAN le interese la soberanía identitaria de los ucranianos europeístas sino que usa ese conflicto ancestral para mantener un foco de conflicto contra Moscú. A la par, Estados Unidos dispuso de una red de laboratorios que se han evidenciado como reservorios de potentes armas biológicas como el coronavirus y la viruela. Todo ello en territorio de Kiev.

La amenaza directa a la supervivencia del proyecto ruso vino de la mano del reclamo de Zelensky por las armas atómicas, lo cual colocaría un punto de quiebre en las relaciones y una radicalización de las acciones de Moscú en la región. La guerra es a la vez civilizatoria y civil, pues involucra dos escenarios: por un lado Occidente versus Rusia y por otro Moscú versus Kiev. Lo global y lo regional se fusionan para dar como resultado un complejo entramado de intereses en pugna. Ahora bien, el gobierno ruso entiende que en esta confrontación no solo se decide el destino del Donbass, Crimea o el status de Ucrania (si posee armas atómicas o no), sino que se juegan otros motivos mayores. En opinión de Dugin, el mundo multipolar emerge con fuerza, desplazando la univocidad de Occidente, que ya ha perdido de antemano la guerra civilizatoria pues la llevó a un punto de quiebre en el cual el siguiente paso sería la opción cero de la conflagración global atómica. No hay manera para los occidentales de huir hacia adelante, como tampoco de Ucrania de obtener una victoria. La demora de las operaciones parece apuntar a que Moscú está esperando para ver en qué condiciones Occidente se sentará a negociar y porque, además, Zelensky ha demostrado una total inmadurez política y el no estar a la altura como interlocutor, sino que se halla a medio camino entre el estatuto de títere de la OTAN y monigote de los grupos extremistas de ideología plenamente hitleriana. Por otro lado, el aislamiento de Rusia no es posible en un mundo dependiente de los hidrocarburos y del precio de los productos derivados. La crisis se ha sentido en las sociedades occidentales y la caída de la gobernanza por ejemplo en los países del sur de Europa puede ser una realidad. Gobiernos como el del PSOE de Sánchez ceden ante el empuje del conservadurismo de Vox, existe una mayor popularidad y apoyo a proyectos como el de Orban en Hungría. Y todo ello porque lo que Dugin llama el Anticristo es un poder insufrible para los pueblos porque representa el apetito de una clase depredadora mundial, que no posee ninguna empatía. Soros y su interés en llevar la guerra a las últimas consecuencias evidencian que la casta no piensa con racionalidad, sino con hambre de poder y que mira hacia las masas como fichas desechables y personas sin valor.

No es que Kissinger sea un ángel, sino que comprende mejor que el maniático de Soros lo que puede suceder a partir del quiebre de civilizaciones que supondría una guerra atómica. La opción cero solo cabe en las mentes más delirantes, en los entresijos más fascistas y nihilistas, más crueles y carentes de sentido. Un buen final para la guerra puede ser llegar a un pacto de neutralidad de Ucrania que respete su soberanía y un referendo en torno al estatuto de los territorios que sufrieron el acoso y el genocidio por parte de Kiev. A fin de cuentas, lo que es interés de Moscú no reside en la desaparición de la nación ucraniana, sino en el fin de la instrumentalización del conflicto para destruir a Rusia desde adentro, apelando al linchamiento, la alienación de todo lo eslavo y el peligro de una amenaza atómica. Quizás la pieza que Occidente se esté jugando ahora mismo esté en dividir a la clase política rusa, quitando a Putin de en medio, para que las conversaciones se den en términos que favorezcan más a la OTAN. Pero esta ficha es ingenua, porque lo que Rusia representa no es solo lo que un hombre piense, sino que se trata de una facción y un proyecto civilizatorio, una manera multipolar de entender las relaciones internacionales a la cual no quiere adaptarse la Casa Blanca.

La noción del Anticristo que da Dugin se refiere a que el proyecto globalista es inaceptable para aquellos que no están contenidos o aquellos que tendrían una posición inferior. Se trata de que la manera en que Occidente maneja la política global es una negación existencial para los focos de resistencia y de emergencia. Más allá de que Rusia se ve a sí misma como lo sagrado, lo tradicional y lo coherente y mira con recelo hacia el oeste donde halla violencia, incoherencia, destrucción y satanismo; la ecuación se dirime entre poderes en pugna, en las fronteras físicas donde estos se topan. El fin del unipolarismo llegó y puede ser pacífico o destructivo, transicional o apocalíptico. Por el momento hay mentes racionales que lo entienden, como Kissinger, pero también locos como Soros a los cuales, al parecer, no les interesa que todo desaparezca por el simple hecho de defender su ego, su poder personal y caprichos.



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